Curso de Tratamiento del Trauma Psicosomático con Shiatsu
© Miguel de la Vega
Sol y Luna
Formación no reglada acogida al Real Decreto 1.004/1991 de 14 de Junio, sin titulación oficial.
1º seminario : Fundamentos de la formación del trauma psicosomático y desarrollo teórico de las 3 fases de estancamiento.

2º seminario : Tratamiento de Shiatsu diferenciado para las 3 fases del trauma. Acompañamiento durante el desbloqueo.
Fechas del curso

27/28 de enero y 24/25 de marzo de 2018


Horario:
Sábado de 10:00 a 13:30 y 15:00 a 19:00
Domingo de 9:00 a 14:00



Lugar:
Escuela de Reflexología
Madrid



Precio total:



Abierto el plazo de matrícula

Plazas:
16 alumnos.

Hay plazas disponibles

Requisitos:

Dirigido a profesionales y estudiantes de Shiatsu y Reflexogía.

Abierto a otros profesionales del masaje, previa consulta.
La respuesta del organismo ante sucesos estresantes consiste en un conjunto de reacciones neurofisiológicas que potencian las capacidades del cuerpo y de la mente para proporcionarnos una mejor oportunidad de protegernos, por medio de la activación de las hormonas, la expansión del Wei y la contracción del Chi. Segundos después, una vez que la acción defensiva se ha llevado a la práctica, el organismo activa una segunda oleada de cambios que tienen la finalidad de restaurar el equilibrio de los meridianos y volver el Shen a un estado de calma.

Sin embargo, cuando el suceso estresante es percibido con una intensidad muy poderosa, puede producirse el fenómeno de la “inundación”, en el que los disparos glandulares son tan fuertes y el reenfoque del Chi es tan brusco, que la reacción del sistema nervioso parasimpático no es ya capaz de activar el Ren Mai y desactivar el Du Mai, por lo que la persona queda en un estado semi-permanente de activación, que se convierte en una lucha constante y de carácter crónico.

En otras ocasiones, la respuesta de activación del Du Mai es refrenada, en un intento por disminuir, evitar u ocultar la reacción defensiva, bien porque la propia situación lo impide, o por represión de la propia persona. En estos casos, las respuestas de los vasos se producen simultáneamente, entrando en una competición que mantiene a la persona inmovilizada en sus respuestas, convirtiéndose a la larga en un estado crónico conocido como “congelación”.

Finalmente, algunas situaciones nos abruman de tal manera que sobrepasan nuestra capacidad de respuesta, nos abandonamos y permitimos que la violencia sea ejercida sobre nuestro Ser con escasa o ninguna respuesta, en un estado de contracción que se prolonga en el tiempo y que conocemos como “disociación”.

En cada uno de estos tres estados, una de las formas de Chi sufre un desgaste mayor del habitual, por lo que es frecuente que el trauma desemboque en un estado de un elemento agravado, con sus síntomas permanentes o intermitentes, en función del nivel de estrés que la persona esté viviendo en cada momento.

Reconocer las diferencias entre los tres estados es el primer paso para el tratamiento, ya que es necesario diferenciar el tipo de Chi y el elemento que está protagonizando la reacción, y adaptar el tratamiento con Shiatsu específico a la fase en la que la persona se encuentra, así como acompañarla posteriormente en el proceso completo de recuperación.

Además, para liberar la energía biológica estancada a nivel celular, es necesario realizar un proceso de autoconciencia y liberación simultáneas, teniendo en cuenta que la persona no debe ser conducida hacia revivir la experiencia, pues se corre el riesgo de re-traumatizar, por lo que aprenderemos un método permita a la persona elegir su propio camino y la intensidad de la reacción que se pueda permitir en función de su Maestro interior.